Analog Devices (ADI), uno de los principales fabricantes de semiconductores, está preparando «Emerging Tech Hub», una iniciativa de apoyo a startups y empresas consolidadas del sector de la robótica. El proyecto contempla ofrecer desarrollo conjunto con ingenieros de la compañía, instalaciones para crear y probar prototipos, así como conocimientos sobre fabricación y aprovisionamiento. Está previsto que las empresas externas puedan presentar sus solicitudes antes de finales de 2026.
Entre lograr que un prototipo funcione y conseguir que un producto siga funcionando
Las nuevas capacidades de los robots, desde los humanoides hasta los vehículos autónomos, aparecen a un ritmo sorprendente. Sin embargo, el reto que señala ADI no es tanto seguir el ritmo de la tecnología como convertir un prototipo exitoso en un producto comercial que pueda fabricarse y desplegarse a gran escala.
Las startups destacan en la adopción de tecnologías de nueva generación, como la detección, el control y la IA, pero la comercialización requiere otras especialidades, como el diseño electrónico, la integración de sistemas, la validación y la fabricación. Para los equipos pequeños, esto supone una carga considerable.
Un prototipo cumple su función si demuestra que una tecnología es viable. Pero, para convertirse en producto, debe funcionar de forma estable en su conjunto incluso cuando cambian las condiciones de uso. ADI describe este recorrido en cuatro etapas: «idea», «prototipo», «validación» y «escalado». En las primeras se da forma a la idea y se demuestra su viabilidad; en la fase de validación se prueba el sistema ensamblado, se detectan problemas y se perfeña el diseño. Al llegar al escalado, entran en juego el abastecimiento de componentes, la planificación de la producción y los mecanismos necesarios para mantener la calidad aunque aumente el volumen.
Otro aspecto que no debe pasarse por alto es que el funcionamiento de un robot depende de la coordinación de varias funciones. Un libro blanco sobre IA física en el que participó ADI señala que la percepción, la conversión de señales, la cognición, la inferencia, el control, el cálculo y la validación deben funcionar de forma integrada. Aunque la IA tome la decisión correcta, esta no se traducirá en una acción si faltan datos precisos de los sensores, señales de control sincronizadas o suficiente potencia para accionar los actuadores. Se trata de diseñar no solo el cerebro, sino también los nervios y los músculos.
Una sola puerta de entrada, desde el asesoramiento técnico hasta la preparación para la producción en serie
Emerging Tech Hub es una iniciativa especializada en robótica que se está poniendo en marcha en Analog Garage, de ADI. Su objetivo es acercar startups y empresas consolidadas de robótica a los equipos técnicos de ADI que trabajan con tecnologías nuevas o en desarrollo. Cameron Billone, director sénior de tecnología de producto de ADI, describe este enfoque como «desarrollo conjunto».
Cuando una empresa solicita asesoramiento, primero se evalúan su nivel tecnológico actual y sus objetivos, y se analiza en qué medida encajan con las prioridades del Hub. A continuación, se determina qué tipo de colaboración resulta más adecuado. Una empresa con un desarrollo avanzado quizá necesite un componente semiconductor concreto, mientras que otra podría requerir la ayuda de un especialista de ADI para resolver un problema específico. Para las startups en una fase inicial, se considera más apropiado un asesoramiento amplio, por ejemplo, para definir la arquitectura o identificar los retos de desarrollo que se avecinan.
El apoyo se articula en torno a tres pilares.
### Tres áreas de apoyo
El primero es la experiencia técnica, que abarca la robótica, el control, la IA en el borde, la energía y la integración de sistemas. El segundo son los recursos de desarrollo, entre ellos instalaciones de investigación, herramientas de prototipado, diseños de referencia, capacidades de prueba y validación, y asistencia técnica sobre el terreno. El tercero comprende el asesoramiento en aprovisionamiento y los contactos en el sector para las empresas que se preparan para aumentar la producción.
Billone explica que han contratado a especialistas en robótica de distintos ámbitos del sector. Como ejemplo, menciona la tecnología GMSL de ADI, utilizada para la conexión de cámaras. La idea del apoyo no es limitarse a elegir componentes, sino ayudar a determinar cómo encaja esa tecnología en el conjunto del robot.
Para el público general, quizá parezca un asunto algo lejano. Sin embargo, cuanto más habituales sean los robots en almacenes, fábricas y ciudades, más influirá en la fiabilidad de los productos el alcance de este trabajo de diseño entre bastidores. Mientras acaparan la atención los vistosos vídeos de demostración, se están creando mecanismos para acortar el camino hacia la producción en serie.
La colaboración depende de que se preserve la autonomía de las startups
Colaborar con una gran empresa permite acceder a conocimientos e instalaciones que serían difíciles de conseguir por cuenta propia. A la vez, persiste la preocupación de que pueda verse afectada la velocidad de desarrollo o el control sobre la tecnología. Billone reconoce que algunas startups dudan en colaborar por temor a las repercusiones que una relación con una gran empresa pueda tener en su negocio.
Aun así, Billone considera que hay oportunidades si las intenciones de ambas partes están claras. A ADI le interesa ampliar las aplicaciones robóticas que utilizan sus semiconductores. Las startups, por su parte, pueden obtener conocimientos especializados y recursos que difícilmente podrían desarrollar por sí solas. La relación funciona mejor, sostiene, cuanto más claro tiene cada parte qué quiere conseguir.
Emerging Tech Hub también adopta este mismo modelo: ADI apuesta por una colaboración cercana, flexible y adaptada a las startups. Además, uno de sus principios es que estas conserven su propiedad intelectual. El objetivo es ofrecerles apoyo sin que tengan que renunciar a la titularidad de su tecnología.
Esta cuestión también se abordará en la sesión «Robotics Startup Boot Camp Part 2», que se celebrará en RoboBusiness el 20 de octubre de 2026. Colm Prendergast, responsable de Emerging Tech Hub, debatirá con representantes de MassRobotics y WiBotic sobre cómo llevar adelante pruebas de concepto y proyectos piloto, cómo evalúan las empresas a sus posibles socios y cómo compatibilizar la agilidad de las startups con los procedimientos de las grandes compañías.
El próximo reto del sector de la robótica
El sector de la robótica ha llegado a una etapa en la que, además de crear prototipos funcionales, debe ser capaz de fabricarlos manteniendo la calidad y llevarlos hasta su aplicación sobre el terreno. Emerging Tech Hub se está preparando como una iniciativa para tender ese puente.
Por ahora, la participación de empresas externas es limitada y está previsto que el plazo de solicitudes se abra antes de finales de 2026. Qué empresas se sumarán y qué productos surgirán cuando se abra la convocatoria está aún por ver. Si será posible acortar la distancia entre el prototipado y la producción en serie dependerá de los ejemplos de colaboración que se vayan acumulando.


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