En el primer vídeo de su nueva serie, «The Non-Canonical Cabinet», Google aborda cómo se tratan las URL en las búsquedas. Participan Gary Illyes y Cherry Prommawin. Explican que las palabras clave incluidas en las URL o los dominios tienen un efecto «muy pequeño» en el posicionamiento y recomiendan usar guiones para separar palabras. También hablan de las URL con emojis y de la codificación porcentual.
Qué hay detrás de la idea de llenar las URL de palabras clave
Incluir en una misma URL una larga lista de términos de búsqueda a los que se quiere apuntar, como «best-grilled-chicken-cheap-delicious». Cualquiera que haya tenido contacto con el SEO seguramente se ha topado alguna vez con algo así. En el vídeo, esta idea es precisamente uno de los temas tratados.
Illyes afirma que las palabras clave incluidas en las URL o los dominios son una señal de posicionamiento «muy pequeña» y que no cabe esperar grandes resultados. Añade que Google puede detectar el uso de las URL con fines de spam. En otras palabras, no funciona la lógica de que cuantas más palabras se añadan, mejor.
En realidad, esta postura no es nueva. Search Engine Roundtable ya ha recogido en varias ocasiones declaraciones de Google según las cuales las palabras clave en las URL tienen poca influencia, algunos profesionales del SEO dedican demasiado esfuerzo a la estructura de las URL y no se deberían cambiar las URL con el único objetivo de mejorar el posicionamiento. Este vídeo retoma esas ideas desde el punto de vista técnico de cómo se procesan las URL.
Más que una etiqueta para el posicionamiento, una señal que indica dónde está la página
Eso no significa que haya que dejar de prestar atención a las URL. Esta es mi opinión: más que una etiqueta que impulse el posicionamiento, una URL se parece a una señal que indica dónde está una página, tanto a las personas como a las máquinas.
Cuando aparece en los resultados de búsqueda o en una publicación compartida en redes sociales, permite hacerse una idea del contenido. Y si alguien de la empresa la ve, puede identificar de qué artículo se trata. Esa legibilidad y facilidad de gestión tienen valor, al margen del posicionamiento. En la práctica, probablemente sea más útil mantener una estructura breve y coherente que tenga sentido que dedicar tiempo a decidir cuántas palabras clave incluir.
La recomendación de no cambiar con frecuencia las URL ya publicadas solo para mejorar el posicionamiento también se ha planteado en este contexto. En el pasado, Google ha hecho varias declaraciones en las que instaba a «no cambiar las URL solo por motivos de SEO».
Separar palabras con guiones: también lo aclaran en el vídeo
Otro de los temas centrales del vídeo es cuándo usar guiones y cuándo guiones bajos. Illyes señala que, si se van a separar palabras clave en la ruta de una URL, hay que usar guiones y evitar los guiones bajos. El artículo que reseña el vídeo describe este asunto como «settled» («zanjado»).
Este debate tiene una larga historia. En el pasado, Matt Cutts recomendó usar guiones, mientras que John Mueller dijo en otra ocasión que no le preocupaba la diferencia entre los separadores. Aunque la postura parecía haber ido cambiando, en este vídeo se recomienda claramente el uso de guiones. Si se va a crear una URL nueva, usar guiones de manera uniforme evitará dudas.
Qué hay detrás de las URL con emojis y los dominios internacionalizados
El vídeo también incluye temas algo más desenfadados. Entre ellos, qué caracteres se pueden usar en los nombres de dominio, los dominios internacionalizados y Punycode, y por qué las cadenas que empiezan por «xn--» no son errores tipográficos. A la pregunta de si puede existir un dominio «.com» con emojis, la respuesta es «no».
Si se incluye un emoji en la ruta de una URL, se transforma mediante un proceso llamado codificación porcentual y se sustituye por otra cadena de caracteres. Aunque visualmente resulte simpática, al compartirla puede convertirse en una sucesión de símbolos difícil de leer. El texto de presentación del artículo bromea con que esto podría incluso arruinar una segunda cita.
Para quienes gestionan sitios multilingües o usan URL en japonés, no es una cuestión ajena. Conviene priorizar la facilidad de uso y que las URL no se desconfiguren al pegarlas, por encima de su originalidad visual. Con esa perspectiva, puede merecer la pena revisar las URL del sitio de la empresa.
Tres aspectos que conviene tener en cuenta al diseñar URL
En la práctica, el contenido del vídeo se resume en tres puntos. Primero, llenar las URL de palabras clave no compensa como estrategia para mejorar el posicionamiento. Segundo, hay que usar guiones para separar palabras. Y tercero, antes de adoptar caracteres especiales como los emojis, conviene imaginar cómo se verán una vez transformados.
Las URL son un elemento discreto, pero una vez publicadas no es fácil modificarlas. En lugar de esperar que obren milagros en el posicionamiento, lo mejor es definir desde el principio una estructura legible y fácil de gestionar. Esa es la pauta práctica que se desprende del vídeo.


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