GMO Cybersecurity by Ierae, filial del grupo GMO Internet con sede en Shibuya (Tokio), anunció el día 19 en su blog que, tras investigar un caso de acceso no autorizado en Japón, había confirmado el uso de «ARTEX», un software de IA desarrollado por ingenieros chinos.
Se cree que ARTEX se utilizó en un ciberataque contra una entidad financiera surcoreana, y que esta es la primera vez que se confirma su uso en un ataque dirigido contra Japón.
ARTEX aparece en el escenario de un ataque en Japón
La entidad que ha hecho el anuncio es GMO Cybersecurity by Ierae, perteneciente al grupo GMO Internet. Se trata de una empresa japonesa de seguridad con sede en Shibuya (Tokio), que explicó en su blog que había confirmado el uso de ARTEX durante la investigación de un caso de acceso no autorizado en Japón. La investigación estuvo a cargo de Daiki Fukumori.
ARTEX es un software de IA que, según se cree, desarrollaron ingenieros chinos. Cuando se habla de inteligencia artificial, muchas personas quizá piensen en herramientas cotidianas para redactar textos o generar imágenes. Sin embargo, como ocurre con cualquier herramienta, su finalidad depende de quién la utilice. El anuncio de esta ocasión cobra importancia porque ese hecho evidente se ha constatado durante la investigación de un ataque en Japón.
Un software que, según se cree, se utilizó contra una entidad financiera surcoreana llega a Japón
ARTEX es un software que, según se cree, se utilizó en un ciberataque contra una entidad financiera surcoreana. El hecho de que se haya detectado un software con el mismo nombre en un caso dirigido contra Japón indica que las herramientas empleadas en los ataques se propagan sin tener en cuenta las fronteras.
Por otra parte, el anuncio no indica si los casos de Corea del Sur y Japón fueron obra del mismo atacante ni hasta qué punto coinciden sus métodos. Conviene dejar clara esta distinción: lo único que tienen en común es el uso del mismo software.
Más que en el nombre de la IA, conviene fijarse en los detalles de la investigación
El titular «La IA se utilizó en un ataque» deja, sin duda, una fuerte impresión. Sin embargo, si la atención se centra únicamente en la palabra «IA», puede quedar desdibujado un aspecto fundamental: qué software se utilizó y en qué caso. El valor de este anuncio reside en la precisión de haber identificado un software concreto en una investigación sobre un acceso no autorizado en Japón.
También es importante que las empresas de seguridad identifiquen software a partir de los rastros de un ataque y hagan pública esa información. Conocer el nombre del software puede servir a otras empresas del sector y a los responsables de sistemas de información para revisar los puntos que deben vigilar en sus propias organizaciones. Para las empresas japonesas, este caso puede ser una oportunidad para comprobar sus defensas, en lugar de considerar los incidentes en el extranjero como algo que no les afecta.


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